Ayer conocí a Juanito, un niño que vive entre la basura de mi pueblo, todo sucio, maloliente y maltratado por la vida; me contaba que es un superhéroe, que a diario viaja a un sinfín de lugares para mantener el mundo a salvo.

Que envidia debe tener Batman, Capitán América y Superman de no poder estar a su altura; el muchacho no es Batman, pero combate en la oscuridad con su sonrisa. El muchacho no es Capitán América, pero tiene un corazón de escudo impresionante. El muchacho no es Superman, pero te aseguro tiene unos nervios de acero.